En principio tenía pensado otro relato, pero la anécdota de ayer alzaba los brazos agitadamente pidiendo paso, dando arriesgados saltitos en el borde del tintero, y no pude resistir, me sedujo la grata sensación de poder compartirla hoy contigo.
Último viernes de Febrero, en Madrid la Madre Tierra nos ha obsequiado con un soleado día primaveral después de ponernos a prueba con el “saludable frío siberiano” de las semanas anteriores; pese a que aún faltan varios viernes para llegar oficialmente la Estación de las flores y el buen tiempo, hoy empezamos prontito el día muy fresco y bien abrigados, pero conforme avanzaba la mañana parecíamos unas cebollas del campo, que van perdiendo una a una sus capas de abrigo, hasta quedar en manga corta, o menosss, lo cual es especialmente grato cuando estás sentado en una terraza, jeje, observando "distraidamente" los elegantes y acompasados andares de las guapas madrileñasss!!!
Si sumamos a ese trascendental hecho la especial circunstancia de estar muy a gusto sentados mientras el Dios Sol te calienta y broncea suavemente con sus rayosss, ya no yaaaa ...
Último viernes de Febrero, en Madrid la Madre Tierra nos ha obsequiado con un soleado día primaveral después de ponernos a prueba con el “saludable frío siberiano” de las semanas anteriores; pese a que aún faltan varios viernes para llegar oficialmente la Estación de las flores y el buen tiempo, hoy empezamos prontito el día muy fresco y bien abrigados, pero conforme avanzaba la mañana parecíamos unas cebollas del campo, que van perdiendo una a una sus capas de abrigo, hasta quedar en manga corta, o menosss, lo cual es especialmente grato cuando estás sentado en una terraza, jeje, observando "distraidamente" los elegantes y acompasados andares de las guapas madrileñasss!!!
Si sumamos a ese trascendental hecho la especial circunstancia de estar muy a gusto sentados mientras el Dios Sol te calienta y broncea suavemente con sus rayosss, ya no yaaaa ...
