Esta anécdota que, si tienes un par de minutos quisiera contarte no ocurrió en mi juventud, ni en un viaje, ni en el Perú de mis amores … No, nooo, ocurrió el Domingo pasado, a mediados de Abril, con la guapa y caprichosa Señorita Primavera presentando sus cariñosos saludos con esa mezcla de sol, lluvia y vientos, típicos de la Estación en Madrid.
Como es clásico en nuestro Fuerte Apache, los domingos por la tarde siempre que es posible son tiempo de descanso, tranquilo y reposado, cargando pilas los de la Tribu para la semana que se nos avecina, semana casi siempre intensa y agitada, ya sabes, son los tiempos que marca la España de estos años, con sus dificultades y sus alegrías ...

