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Se acerca el final del día, después de un intenso ir y venir
desde primera hora, teléfono, emails, preparar documentos, reunión con los
clientes italianos, cita en el Ministerio, de allí al Notario... Un día completo la verdad, positivo pero agotador.
Recibo un mensaje en el móvil, ¿Qué tal un vinito y charla, sobre las siete y media?. Es nuestro buen amigo Javier, claro que sí
le contesto, buen motivo para cerrar el día. La verdad tiempo que no quedábamos.
Me dirijo dando un corto paseo a nuestro punto de encuentro,
queda cerca de la oficina, echan fútbol, juega el Real Madrid, pero eso es lo
de menos, lo mejor es poder compartir un tranquilo momento de charla con
alguien que aprecias y confías. De un tiempo a esta parte parece que cada vez
esto es más difícil de tener, cierto?.